El pasado viernes 20 de febrero de 2026 tuvimos la inmensa suerte de poder acompañar a Miriam Blanco en la presentación de su libro «Me echo de menos».
En este maravilloso evento se ha hablado de la problemática que tienen las mujeres que acaban de ser madres, en un mundo donde el perfeccionismo y las ideas preconcebidas entran en conflicto con la realidad de estas mismas mujeres, donde el malestar por no ser capaces de ser las madres estupendas y maravillosas que sus expectativas y las de la sociedad les exigen les generan grandes dosis de culpa y hacen que a veces se olviden de sí mismas.
En este evento se hizo también un análisis de cómo ha ido cambiando la experiencia de la maternidad a lo largo de los años y como actualmente la maternidad se desarrolla de una manera mucho más aislada en lugar de en comunidad como se hacía anteriormente creando más dificultades y vivencias negativas en las madres. Miriam ha querido también compartir lo que significa, en este contexto, ser madre de una preciosa niña con TDAH y como está problemática es aun mayor en estos casos.
La presentación ha contado también con Eva Guardo que es trabajadora social y miembro de la junta directiva de ANSHDA, una asociación que asesora de manera personalizada a las familias y donde se promueven talleres grupos y jornadas informativas así como campamentos y grupos de ocio y tiempo libre. Nos parece absolutamente necesario que haya espacios lúdicos en los que estos niños puedan ser ellos mismos y donde sus padres puedan por fin relajarse sin tener que preocuparse por nada más que que sus hijos sean felices y donde se les permita romper ese aislamiento del que hablábamos anteriormente y se propicie el educar en comunidad. Porque esto, si bien siempre suma, en estos casos es necesario.
Miriam ha compartido con nosotros, a través de su libro, el camino que ella recorrió para recuperarse a sí misma liberándose de ansiedades y culpas innecesarias.
Poder colaborar con ella en este evento ha sido un auténtico regalo y nos hace especial ilusión ver que cada vez hay más voces que como las nuestras, se unen a esta reivindicación de que las madres no necesitan ser perfectas para ser las mejores madres para sus hijos.
Porque ser madres debería ser una suma, algo que nos enriquece a la vez que nos cambia. Pero no algo que nos exige eliminar de nosotras mismas el resto de las partes que nos definen. Porque somos también mujeres, somos esposas, somos hermanas, hijas y amigas; porque cuando nos recuperamos a nosotras mismas es cuando realmente nos convertimos en la mejor madre que podemos ser.
Muchas gracias Miriam por poner voz a tantas mujeres y por permitirnos colaborar contigo aportando nuestro granito de arena en esta batalla que tanto nos importa.
Ha sido un auténtico placer acompañarte en este camino.











