¿Realmente qué es lo que siente una persona que tiene TLP? …. Desde la psicología se entiende que el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) es una condición donde la persona puede vivir las emociones con mucha intensidad y donde estas cambian con rapidez; además, en muchas ocasiones también es difícil mantener una imagen de sí mismo que sea clara y constante, y en momentos de malestar puede surgir más impulsividad.
Sin embargo, a veces se olvida que las personas con TLP tienen muchas fortalezas y que son, generalmente, muy empáticas, cuidadoras, creativas e implicadas con los demás.
Cuando se tiene TLP resulta a veces complicado entenderse a uno mismo: entender por qué se actúa o se piensa de forma diferente a los demás y entender por qué hay cierta intensidad en algunas emociones.
Es muy fácil entonces definirse utilizando precisamente estas emociones que tienen que ver muchas veces más con lo que es el TLP que con la propia individualidad y personalidad; si bien es cierto que el TLP dice cosas sobre quién es la persona y qué le duele e importa en la vida, lo que realmente dice quién es no es el TLP. Y es esta parte la que resulta muchas veces la más difícil: encontrarse a uno mismo dentro de esta intensidad y fluctuación emocional.
Cuando la persona es capaz de diferenciar entre quién es y qué le pasa en momentos de mucha intensidad, encuentra algo a lo que agarrarse que le ayuda a transitar un momento difícil.
Lo que queremos transmitir es que es tan importante conocer el TLP como conocerse a uno mismo, y que este es el primer paso para dejar de sentirse a la deriva.
Recibir un diagnóstico de TLP suele traer alivio, porque ayuda a dar sentido a experiencias que antes resultaban confusas y permite empezar a cuidarse mejor. Aun así, es importante recordar que el diagnóstico no define a la persona ni su historia.
El TLP puede sentirse como un ruido de fondo que, en momentos difíciles, se intensifica, pero que con apoyo, herramientas y calma puede volverse mucho más suave.
Rodearse de relaciones sanas y contar con acompañamiento profesional ayuda a ganar claridad y a vivir con mayor equilibrio y amabilidad hacia uno mismo.



